Deliciosa fabada asturiana: receta tradicional para disfrutar en casa

Fabada Asturiana Gión La Taberna Asturiana

Listo para disfrutar de la mejor Fabada Asturiana

¿Quieres preparar un plato tradicional de Asturias, España, en la comodidad de tu hogar? No busques más: esta deliciosa receta de fabada asturiana, un sustancioso guiso de alubias con carnes de compango. Con ingredientes sencillos y pasos fáciles, puedes disfrutar de los sabores auténticos de este famoso plato asturiano. Sigue leyendo para conocer la receta tradicional y algunas variaciones que puedes probar.

Ingredientes para 4 personas

Para este plato tradicional asturiano, necesitarás medio kilo de fabes, 800 gramos de chorizo, 800 gramos de tocino, 600 gramos de morcilla, 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 2 hojas de laurel y sal al gusto. También puedes añadir otros ingredientes opcionales, como una pizca de azafrán, 4,4 onzas de jamón serrano o 4,4 onzas de paleta de cerdo curada, según prefieras. Las fabes, un tipo de alubia blanca grande, son el ingrediente estrella de este plato y son esenciales para una auténtica fabada.

Es importante elegir ingredientes de alta calidad para obtener el mejor sabor. En Asturias, las fabes tienen su propia denominación de origen para garantizar su calidad. Cuando se trata de las carnes, conocidas como «compango», y de la morcilla, el plato se beneficiará realmente si utilizas lo mejor que puedas encontrar. Estos ricos y sabrosos componentes son cruciales para el éxito del plato, por lo que merece la pena buscar las versiones de mayor calidad.

Para empezar la preparación, asegúrate de haber puesto en remojo las fabes la noche anterior y desalado las carnes de compango. Esta preparación inicial es esencial para garantizar que las fabes estén tiernas y los sabores de las carnes estén perfectamente equilibrados en el plato. El remojo durante la noche ayuda a que las fabes se rehidraten, lo que da lugar a una mejor textura general y reduce el tiempo de cocción.

Cocción de las fabes con ajo, cebolla y laurel

Tras la preparación inicial, puedes empezar el proceso de cocción. En una olla grande, combina las fabes remojadas, el ajo, la mitad de la cebolla picada finamente y una de las hojas de laurel. Rocíalas con el aceite de oliva, cúbrelas con agua y llévalas a ebullición suave. Deja cocer las judías a fuego lento o medio durante unas 2 ó 3 horas, o hasta que estén tiernas. Es importante vigilar el nivel de agua y añadir más si es necesario para que las fabes queden bien cubiertas durante la cocción.

Mientras las fabes se cuecen a fuego lento, puedes preparar el resto del plato. En una olla aparte, añade las fabes y la mitad restante de la cebolla, y cubre con agua. Llévalo a ebullición y déjalo cocer a fuego lento durante unos 15 minutos. Este paso ayuda a eliminar cualquier exceso de grasa de las carnes y asegura que se complementarán perfectamente con las alubias cuando se combinen más tarde en el proceso de cocción.

Una vez que las fabes estén casi tiernas, añade las carnes de compango a la olla con las alubias. Esta combinación de las fabes tiernas y cremosas y las sabrosas carnes de compango bien cocidas es lo que da a la fabada su sabor y riqueza característicos. Deja que las alubias y las carnes se cuezan juntas a fuego lento entre 30 minutos y una hora más para que los sabores se fundan y el plato alcance todo su potencial.

Añadir sal al final de la cocción

Es esencial esperar a que las alubias estén casi totalmente cocidas antes de añadir sal a la fabada. Una vez que las alubias estén casi tiernas, prueba el caldo y las carnes, y sazona con sal según sea necesario. Añadir sal demasiado pronto en el proceso de cocción puede hacer que las alubias queden duras, por lo que este último paso de sazonado es crucial para conseguir el sabor y la textura perfectos en tu fabada.

Servir con pan asturiano

Tras el largo y lento proceso de cocción, tu fabada está lista para ser servida. Las ricas y cremosas alubias y las tiernas y sabrosas carnes se unen para crear un plato verdaderamente reconfortante y satisfactorio. Sirve la fabada caliente, acompañada de una cesta de pan asturiano crujiente. La calidad sustanciosa y rústica del pan es el complemento perfecto para los robustos sabores de la fabada, y es ideal para absorber el rico y sabroso caldo.

Este plato tradicional asturiano es una labor de amor, con su largo tiempo de cocción y su atención a los detalles, pero los resultados merecen la pena. Los sabores ricos y complejos y la naturaleza reconfortante y reconfortante de la fabada la convierten en un auténtico plato destacado de la cocina española. Tanto si quieres conectar con las tradiciones culinarias de Asturias como si simplemente deseas deleitarte con una comida realmente excepcional, preparar y disfrutar de la fabada en la comodidad de tu propio hogar es una experiencia que no debes perderte.

Disfrutar de la auténtica fabada en casa

Ahora que dominas el arte de preparar la fabada, tómate tu tiempo para saborear todas y cada una de las cucharadas de este emblemático plato asturiano. La profundidad del sabor y la deliciosa textura cremosa de las alubias son una auténtica delicia, y las tiernas y suculentas carnes de compango son el complemento perfecto. Tanto si sirves fabada en una reunión especial como si simplemente la disfrutas como una reconfortante comida familiar, el carácter rico y abundante de este plato dejará una impresión duradera en todos los que tengan el placer de participar.

Ingredientes para 4 personas

Para preparar esta auténtica fabada para 4 personas, asegúrate de que tienes a mano los siguientes ingredientes: medio kilo de fabes, 30 gramos de chorizo, 30 gramos de tocino, 30 gramos de morcilla, 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 2 hojas de laurel y sal. Estos ingredientes forman el núcleo del plato, y su calidad y sabor influirán significativamente en el resultado final. Además, si decides incorporar ingredientes opcionales como el azafrán, el jamón serrano o la paletilla de cerdo curada, asegúrate de tenerlos preparados también, ya que añadirán una capa extra de profundidad a tu fabada.

Paso 1: Remoja las fabes toda la noche

Comienza la preparación remojando las fabes en agua la noche anterior. Este importante primer paso es esencial para garantizar que las fabes se rehidraten y se ablanden durante el proceso de cocción. El remojo prolongado ayuda a mejorar la textura general de las fabes y es un método tradicional que se ha seguido durante generaciones en la elaboración de la fabada. Prepara el escenario para una experiencia gastronómica realmente auténtica y deliciosa.

Después de remojar las fabes, es importante escurrirlas y aclararlas para prepararlas para la siguiente fase del proceso de cocción. Este aclarado a fondo ayuda a eliminar cualquier impureza residual y garantiza que las fabes se cocerán uniformemente, lo que dará como resultado una consistencia perfectamente cremosa y tierna en el plato terminado.

Paso 2: Cocer las fabes con ajo, cebolla y laurel

El siguiente paso en la preparación de la fabada es cocer las fabes remojadas y escurridas con la clásica combinación aromática de ajo, cebolla y laurel. Cocer a fuego lento las fabes con estos fragantes y sabrosos ingredientes les infunde capas de rico y sabroso sabor y es una parte esencial de la preparación tradicional de este querido plato. El suave burbujeo de la olla y el tentador aroma que inunda la cocina forman parte del ritual consagrado de cocinar fabada.

A medida que las fabes se cuecen lentamente, van adquiriendo la deliciosa esencia de los aromáticos, creando un sabor suntuoso y redondo que es el sello distintivo de una buena fabada. El método paciente y atento de cocer las fabes a la perfección es una práctica probada que se ha transmitido de generación en generación, y es una parte clave del arte de crear una fabada excepcional.

Tras unas 2 ó 3 horas de cocción, las fabes deben estar tiernas y cremosas, y el caldo rico y sabroso. Este proceso de cocción lento y suave es esencial para conseguir la textura y el sabor perfectos, y es un paso que no debe apresurarse. La olla de fabada resultante, con sus deliciosas y aterciopeladas alubias y el tentador aroma de las hierbas aromáticas, es un verdadero testimonio del tiempo y el cuidado invertidos en su preparación.

Conclusión

En conclusión, preparar una deliciosa y auténtica fabada asturiana en casa es una experiencia sencilla y satisfactoria. Siguiendo la receta tradicional y utilizando ingredientes de calidad, como alubias y carnes de compango, cualquiera puede disfrutar de los ricos sabores de este querido plato asturiano. Pon las alubias en remojo toda la noche, cuécelas lentamente con ajo y cebolla, y añade la carne para obtener una comida sustanciosa y sabrosa. Sírvelo con pan crujiente y disfruta del sabor de Asturias en la comodidad de tu propia casa. Si estas por Gijón, visítanos y prueba nuestra Fabada Asturiana que cocinamos diariamente en La Taberna Asturiana. Si estas por Oviedo te recomendamos Las Tablas del Campillín cerca de la catedral y Vinoteo en la Ruta de los Vinos.

Llamar ahora