Si hay un ingrediente que marca la diferencia en una buena fabada asturiana, son las fabes. Elegir unas fabes para fabada de calidad es fundamental para conseguir ese resultado que todos buscamos: una faba tierna, mantecosa y entera, capaz de absorber los sabores del compango y aportar al plato su característica textura cremosa.
En Asturias contamos con un producto especialmente ligado a este plato: la fabada asturiana, una variedad tradicional que forma parte de nuestra gastronomía y que se ha convertido en uno de los ingredientes más reconocibles de la cocina asturiana.
Pero ¿qué tipo de fabes se utilizan realmente para preparar una buena fabada? ¿Son todas las alubias blancas iguales? ¿Cómo podemos reconocer unas buenas fabes?
En este artículo queremos explicarlo desde nuestra experiencia en La Taberna Asturina, donde la cocina asturiana y el producto tradicional forman parte de nuestra manera de entender la gastronomía.
¿Qué fabes se utilizan para la fabada?
Para preparar una fabada asturiana tradicional, se utilizan principalmente las conocidas como fabes de la Granja, pertenecientes a la variedad tradicional de la fabada asturiana.
Se trata de una faba blanca, grande, de forma alargada y piel fina, características que hacen que resulte especialmente adecuada para una cocción lenta.
Una de sus principales virtudes es su textura. Cuando está bien cocinada, la faba debe quedar tierna y mantecosa, pero sin deshacerse por completo. Además, debe ser capaz de absorber los sabores del caldo y del compango sin perder su personalidad.
Por eso, cuando hablamos de fabes para fabada, no estamos hablando simplemente de cualquier alubia blanca. La elección de la faba es una parte fundamental de la receta.
La faba asturiana: una seña de identidad de nuestra gastronomía
La fabada asturiana es uno de los productos más representativos de Asturias.
Su cultivo y consumo están estrechamente relacionados con la tradición gastronómica asturiana y, especialmente, con la elaboración de la fabada.
La Fabada Asturiana IGP protege la producción de esta legumbre y garantiza su procedencia y determinadas características de calidad.
Para nosotros, trabajar con productos que forman parte de la identidad gastronómica de Asturias es una forma de mantener viva nuestra cocina tradicional.
La fabada no es solamente un plato de cuchara. Es una receta que habla de Asturias, de sus productos y de una manera de cocinar basada en el tiempo, la paciencia y la calidad de los ingredientes.

¿Cómo son las mejores fabes para fabada?
Una buena faba destinada a la fabada debe reunir una serie de características.
- Una piel fina
La piel debe ser fina y agradable al comer. Una buena faba no debería resultar dura después de la cocción.
- Textura mantecosa
Una de las características más apreciadas de las fabes para fabada es precisamente su textura. Cuando están correctamente cocinadas, deben resultar suaves, cremosas y mantecosas en boca.
- Buena capacidad para absorber sabores
La faba debe absorber parte de los sabores del caldo y del compango, pero manteniendo su propia textura.
Este equilibrio es fundamental para conseguir una fabada sabrosa y bien integrada.
- Que mantengan su forma
Aunque buscamos una textura muy tierna, las fabes no deberían convertirse en una pasta. Una buena faba debe quedar entera y delicada, especialmente cuando se cocina a fuego lento.
¿Fabes o alubias blancas?
Aunque en muchas partes de España se utilizan indistintamente los términos fabes y alubias, cuando hablamos de una fabada asturiana tradicional buscamos unas características muy concretas.
No todas las alubias blancas tienen el mismo tamaño, textura o capacidad para absorber los sabores durante una cocción prolongada.
Por eso, si queremos preparar una auténtica fabada asturiana, elegir una fabada asturiana es una de las mejores decisiones que podemos tomar.
La diferencia se nota especialmente al cocinarla: en la textura final, en la cremosidad del caldo y en cómo la faba se integra con el compango.
¿Qué son las fabes de la Granja?
Las fabes de la Granja son una variedad tradicional de faba especialmente asociada a la elaboración de la fabada asturiana.
Son grandes, blancas y alargadas, con una piel fina y una textura que, una vez cocinadas correctamente, resulta muy mantecosa.
Precisamente estas características han hecho que se conviertan en uno de los ingredientes fundamentales de la receta tradicional.
Cuando alguien nos pregunta cuáles son las mejores fabes para fabada, esta es una de las referencias que debemos tener en cuenta.
¿Cómo elegir fabes para hacer fabada en casa?
Si vas a preparar una fabada en casa, hay varios aspectos que puedes tener en cuenta a la hora de comprar las fabes.
Lo primero es fijarse en su procedencia y en la información del envase.
Si buscas fabada asturiana IGP, la identificación correspondiente te permite comprobar que se trata del producto protegido por esta denominación.
También es recomendable escoger fabes de tamaño uniforme y comprobar que no haya demasiados granos rotos.
Una buena materia prima facilita mucho el resultado final.
Y, por supuesto, hay que tener paciencia. Una buena fabada necesita tiempo para que las fabes se cocinen lentamente y desarrollen toda su textura y sabor.
¿Cuántas fabes necesitamos por persona?
La cantidad depende del tamaño de la ración y de si la fabada se sirve como plato único o forma parte de una comida más amplia.
Como referencia, podemos calcular aproximadamente entre 80 y 100 gramos de habas secas por persona cuando la fabada constituye el plato principal.
Hay que tener en cuenta que las fabes aumentan considerablemente de tamaño durante el remojo y la cocción.
La importancia del remojo
Antes de cocinar las fabes, es necesario ponerlas en remojo.
Lo habitual es dejarlas durante varias horas, normalmente desde la noche anterior, cubiertas con abundante agua.
Este proceso permite que las fabes se hidraten y ayuda a conseguir una cocción más uniforme. Después del remojo, se escurren y se incorporan a la preparación.
Fabes, compango y tiempo: las claves de una buena fabada
Elegir buenas fabes para fabada es fundamental, pero no es el único secreto.
La fabada asturiana es el resultado del equilibrio entre varios elementos: las fabes, el compango, el caldo y, sobre todo, el tiempo de cocción.
El compango tradicional suele estar formado por chorizo, morcilla y panceta, ingredientes que aportan al caldo buena parte de su sabor y personalidad.
La cocción debe hacerse sin prisas, buscando que las fabes queden tiernas y que el caldo vaya adquiriendo una textura y un sabor característicos.
Nuestra forma de entender la fabada asturiana
En La Taberna Asturiana entendemos la gastronomía asturiana desde el respeto por nuestros productos y nuestras recetas tradicionales.
Para nosotros, una buena fabada comienza con una buena materia prima. La elección de las fabes es fundamental, pero también lo son la calidad del compango, el tiempo de cocción y el cuidado durante todo el proceso.
Queremos que cuando un cliente se siente a nuestra mesa pueda disfrutar de una cocina que tenga raíces asturianas y que mantenga el sabor de nuestra tierra.
Porque la fabada asturiana es mucho más que una receta: es parte de nuestra cultura gastronómica.
¿Qué otros platos asturianos merece la pena probar?
Si estás descubriendo por primera vez la gastronomía de Asturias, la fabada es solo uno de los platos que tienes que probar.
En nuestra cocina también encontramos grandes clásicos como el cachopo asturiano, los tortos, los quesos asturianos, el pote asturiano o los tradicionales postres de nuestra tierra.
La gastronomía asturiana tiene una enorme variedad de productos y recetas que merece la pena descubrir.
Y esa es precisamente una de las cosas que más nos gusta de nuestra cocina: que cada plato cuenta una parte de la historia y de la tradición de Asturias.
Preguntas frecuentes sobre las fabes para fabada
¿Qué fabes se utilizan para la fabada?
Las más tradicionales son las fabes de la Granja, pertenecientes a la variedad tradicional de la fabada asturiana. Por sus características, son especialmente adecuadas para preparar una fabada asturiana.
¿Qué diferencia hay entre las fabes y las alubias?
“Fabes” es el término tradicional utilizado en Asturias para referirse a determinadas variedades de alubia. Para la fabada asturiana se buscan fabes con unas características concretas de tamaño, piel y textura.
¿Qué son las fabes de la Granja?
Son una variedad tradicional de faba blanca, grande y alargada, muy vinculada a la elaboración de la fabada asturiana.
¿Se puede hacer fabada con otras alubias?
Se pueden utilizar otras variedades de alubia, pero el resultado no será exactamente igual. Para una fabada tradicional, la fabada asturiana es la referencia más ligada a la receta.
¿Cuánto tiempo hay que dejar las fabes en remojo?
Lo habitual es dejarlas en remojo durante varias horas, normalmente desde la noche anterior, para que se hidraten antes de comenzar la cocción.
¿Qué cantidad de fabes se calcula por persona?
Como orientación, se pueden calcular aproximadamente entre 80 y 100 gramos de fabes secas por persona cuando la fabada se sirve como plato principal.
Descubre la gastronomía asturiana en La Taberna Asturiana
Si quieres descubrir el sabor de Asturias sentado a la mesa, te esperamos en La Taberna Asturiana, en Gijón.
Nuestra cocina está basada en productos y recetas que forman parte de la tradición gastronómica asturiana, desde la fabada hasta el cachopo y otros platos imprescindibles de nuestra tierra.
Ven a disfrutar de Asturias a través de su gastronomía.